Ir de Mallorca a Menorca en velero exige una travesía de unas cincuenta millas en mar abierto, y la vuelta completa a Menorca son unas 170 millas en siete días. La hicimos exactamente así a finales de julio de 2026, en sentido antihorario saliendo de Cala d’Or: 172,5 millas ruteadas, una travesía nocturna a la ida y otra a la vuelta. Esta es la ruta tal como se navegó de verdad, no una versión de folleto — incluidas las tres cosas que pillan a todo el mundo.
La travesía: unas cincuenta millas sin abrigo
No hay manera de esquivarla. Entre la costa este de Mallorca y la punta suroeste de Menorca no hay nada: ni abrigo, ni alternativa, ni isla tras la que resguardarse. A 6 nudos de media de trabajo son ocho o nueve horas.
Por eso la hacemos de noche. Salir de Cala d’Or a primera hora de la tarde te deja frente a Cala en Turqueta hacia medianoche, fondeado y dormido antes de que el viento haga nada interesante. En nuestra semana la previsión daba un nordeste entrando a las dos o las tres de la madrugada: 12 a 13 nudos, rachas de 17, de proa, con un metro de marejadilla corta al amanecer. Estar fondeados antes de ese giro fue la decisión más importante de la semana, y dependía de una sola cosa: largar a la hora.
La vuelta es la misma distancia al revés y suele ser más fácil, porque puedes elegir la noche. La nuestra: 39,4 millas de Son Saura a Cala Varques en 6 h 36, sureste de 5 a 10 nudos de través, génova y motor a bajas revoluciones. Ruteamos cada hora de salida entre las 20 h y las 4 h, y todas daban 6 h 36 — así que la elección se jugó en la hora de llegada, con la primera luz y no a oscuras. Largamos a las 23 h y fondeamos hacia las 6 h 10.
Salir de Mallorca o de Barcelona
Desde Cala d’Or se larga a última hora de la tarde, se cena en marcha y se fondea en Turqueta hacia medianoche. Desde Barcelona se larga al atardecer y se ve amanecer en el mar. Son dos semanas distintas, y no van dirigidas a las mismas tripulaciones.
Desde Mallorca — 47,5 millas. Una tarde-noche en el mar, una sola, y por la mañana ya estás en las calas del suroeste. Es la salida que proponemos por defecto, y la que describe todo lo que sigue.
Desde Barcelona — una noche entera. Unas 130 millas, 19 h 54 de navegación medidas en septiembre de 2026. La travesía tiene una particularidad cómoda: su duración no depende de la hora de salida — la probamos a seis horas distintas y no se mueve. Se elige, pues, la hora de llegada y se deduce la de salida. Se embarca en la ciudad, sin avión, sin traslado y sin maleta que pesar; a cambio, una noche de guardias en la que se duerme por turnos.
Si dudas, sal de Mallorca. Una noche en el mar se guarda muy bien para otro año.

Por qué en sentido antihorario — y cuándo es al revés
Ningún sentido es bueno en abstracto. Lo que decide es dónde estará el viento y qué día, porque dar la vuelta a Menorca pone la costa norte unos días y la sur otros, y las dos se comportan de forma completamente distinta.
Fuimos primero hacia el este — antihorario — porque el único día realmente ventoso de la semana era el domingo, de nordeste. El sentido antihorario nos ponía ese día en las calas del sur, a resguardo, y dejaba la costa norte expuesta para mitad de semana, cuando la previsión se venía abajo. Funcionó: el miércoles en la costa norte fue calma chicha, 0 a 6 nudos, medio metro de mar de fondo. Pregonda y Cala del Pilar en esas condiciones justifican organizar una semana entera alrededor; con tramuntana son inutilizables.
Invierte la previsión e inviertes la vuelta. Toda la regla es esa.

Los siete días, fondeo a fondeo
Día 1 — Cala d’Or a Cala en Turqueta, 47,5 millas. Aprovisionamiento entregado a bordo, largamos a las 17:30, cena en marcha, recalada hacia medianoche. Turqueta es una bahía doble partida por un espolón rocoso, poco profunda y turquesa; las cuevas de sus acantilados servían a los pescadores para guardar las redes mucho antes de albergar comunidades hippies en los años sesenta.
Día 2 — las calas del suroeste. Son Saura, Es Talaier, Macarelleta y noche en Macarella. Son Saura son más de 500 metros de arena en dos playas separadas por un pinar, con agua lo bastante somera para caminar mar adentro un buen rato. Macarella tiene un único establecimiento, el Bar Susy, a la sombra de los pinos.
Día 3 — Binigaus y la catedral. Fondear frente a Sant Tomàs y subir el Barranc de Binigaus hasta la Cova des Coloms — una cueva de 24 metros de alto con proporciones de nave de iglesia, de ahí que la isla la llame «la Catedral». Por la tarde, Cala Coves, cuyos acantilados guardan la mayor necrópolis prehistórica de Menorca: más de noventa cuevas funerarias excavadas en la roca desde alrededor del 1400 a. C.
Día 4 — el rincón sureste hasta Fornells, 31,9 millas. Binibèca, Punta Prima frente al faro de la Illa de l’Aire, La Mola, luego la Illa d’en Colom y el esquisto negro del Cap de Favàritx antes de entrar en Fornells a pasar la noche en boya. Fornells es la capital de la caldereta de langosta y su bahía es el tercer puerto natural de la isla: larga, estrecha y de verdad protegida.
Día 5 — la costa norte, si te deja. Cala Pregonda, arena roja volcánica que acabó en la portada de un disco de Mike Oldfield, y después Cala Algaiarens con amarras a tierra. Es el día que solo existe con tiempo establecido.
Día 6 — bajada por la costa oeste y regreso, 60,1 millas. Son Saura y Es Talaier otra vez de paso, cena fondeados, y largamos a las once de la noche para la travesía de vuelta.
Día 7 — Mallorca. Cala Varques y Es Caló Blanc al amanecer, Cala Magraner, y de vuelta a Cala d’Or hacia las 18:30.
La otra mitad de la isla
Esta vuelta toma el sur y la costa norte. Deja fuera el oeste y el noreste, que navegamos en otras semanas. Esto es lo que hay allí, para que sepas qué se puede cambiar.
Ciutadella y el faro de Artrutx. El puerto de Ciutadella es un canal estrecho que entra en el casco antiguo: se pasa la noche atracado, a cinco minutos a pie de los molinos y las terrazas. Se sale al amanecer y, tres cuartos de hora después, se dobla el faro de Artrutx, una torre de bandas blancas y negras sobre una punta baja. Es el ángulo suroeste de la isla y el paso obligado entre la costa oeste y las calas del sur.
Es Grau y la Illa d’en Colom. En la costa noreste, un canal estrecho entre el islote y el pueblo, con el parque natural de s’Albufera des Grau detrás. Pasamos allí la noche y toda la mañana siguiente: el pueblo blanco sobre su colina, los veleros sobre su ancla y nada que se mueva en el agua antes del mediodía.
Cala Morell. El ángulo noroeste: acantilados rojos, casas blancas colgadas de ellos y una entrada estrecha que solo se adivina en el último momento. Es la última escala de la isla cuando se vuelve al continente.

Tres cosas que pillan a todo el mundo
Ciutadella probablemente te dirá que no. Los amarres públicos de Ports IB rechazan todo lo que pase de 12 metros. El Club Nàutic admite hasta 18, pero en temporada alta pide un mínimo de cinco noches salvo que te presentes el mismo día. Nosotros no entramos nunca, y lo planificamos sin contar con ello.
Las boyas de Fornells se reservan por VHF 77. Ports IB gestiona el campo de boyas de la bahía; toma a partir de las 11:00, salida antes de las 10:00, y te pedirán el contrato de alquiler. Resérvala, no confíes en la suerte.
Hay una gasolinera en Mahón y no hay más. Club Marítimo, en el Moll de Llevant, abierta de 8:00 a 21:00 todos los días en verano. Menorca no es sitio para improvisar con el gasóleo.

Elegir un fondeo donde se pueda dormir
La cifra que importa no es la altura significativa de ola. Es la dirección del mar de fondo residual respecto al eje de la cala, y su periodo. A partir de 4,5 segundos empieza a resonar dentro de una ensenada estrecha, y un barco al que el viento no mantiene derecho rolará toda la noche en lo que la previsión llama mar en calma.
Nuestra semana es la demostración. En un índice de balance que calculamos a posteriori, Turqueta salió 3,2 y roló — todo el mundo se acuerda. Macarella 2,3. Cala Coves 0,4, Fornells 0,8, Algaiarens un 0,0 perfecto. Misma isla, misma semana, misma previsión.

Cuándo ir
| Periodo | Qué esperar |
|---|---|
| Mayo – junio | El mejor equilibrio. Viento moderado, calas vacías, agua aún fresca al principio. |
| Julio – agosto | Lo más cálido y estable, pero los fondeaderos se llenan y Ciutadella te queda cerrada. |
| Septiembre | Nuestro favorito. Agua caliente, menos gente, ventanas meteorológicas fiables. |
| Octubre | Muy bien, pero vuelve la tramuntana; la costa norte pasa a ser un quizá. |
Como referencia: la semana descrita aquí fue del 25 de julio al 1 de agosto de 2026. Un día ventoso con rachas de 29,9 nudos, luego cinco días de 4 nudos o menos con mar de fondo por debajo de 25 centímetros, y ni un milímetro de lluvia.
Lo que cuesta una semana así
Desde 6.000 € la semana, por el velero entero con tu patrón incluido — unos 950 € por persona siendo seis a bordo. El aprovisionamiento, el combustible y las tasas de puerto y fondeo se reparten entre el grupo, aparte. Nunca camarotes compartidos, nunca desconocidos a bordo: un barco, un grupo.
Preguntas frecuentes
¿Hace falta experiencia navegando?
No. Tu patrón lleva el barco toda la semana. Puedes coger la caña y aprender todo lo que quieras, o leer en cubierta sin tocar un winche.
¿Es dura la travesía nocturna?
Es el único momento exigente de la semana, y está elegido a propósito: cruzar de noche suele significar cruzar en calma. La mayoría duerme durante la segunda mitad. Solo salimos si la ventana es buena — si no lo es, cruzamos de día y rehacemos el resto de la semana.
¿Se puede salir desde Menorca?
Sí, y entonces la vuelta no exige travesía alguna — siete días son incluso generosos solo para la isla. Es la salida desde Mallorca la que lo convierte en una navegación de altura y no en una vuelta a la isla.
¿Este itinerario es fijo?
No, y no debe serlo. Es a lo que se pareció una semana real bajo una previsión concreta. La tuya se construye contigo y se rehace sobre la marcha según lo que haga de verdad el tiempo. El sentido de la vuelta se decide uno o dos días antes de salir, no en un folleto.
¿Quieres navegarla?
Echa un vistazo a la odisea Mallorca y Menorca, o a La Travesía Silenciosa, que hace la misma travesía con seis pasajeros, sin pantallas ni alcohol. O simplemente dinos tus fechas y te contaremos con honestidad cómo puede ser la semana. También puedes leer lo que escribieron nuestras tripulaciones.
Esta guia cuenta la travesia y una semana real. Para la isla en si — 26 fondeos y hacia donde se abre cada uno, los puertos que rechazan barcos, la costa que solo abre sin tramontana — vea la vuelta a Menorca en velero.
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